Lucía proviene del latín «Lucia», que se deriva de «lux», que significa luz, claridad.”
Definirme a mí misma es una tarea casi casi vital. Mi nombre es Lucía. Soy una buscadora incansable. Construyo una mujer nueva cada día de mi vida comprendiendo paso a paso de que va esto de la conciencia de la que todos hablan. Como todos, actúo cuando me quedo sin excusas para no hacerlo y solo así avanzo. Me hice experta en torear a mi ego y en crecer en autoestima y valor.
Supongo que siempre he soñado con cosas que parecían inalcanzables o un poco irreales. La confianza en el proceso de la vida me hace creer que con un poco de destreza y manejo de las emociones, puedo hacerme cargo con tranquilidad de todo aquello que va surgiendo. Como un mapa que se despliega poco a poco, la vida se procesa y se vive. Simplemente se vive.
Tras muchos años de búsqueda de comprender quién era, descubro en mí un potencial que siempre existió. A partir de ese instante, mi vida empieza un nuevo rumbo más allá de lo establecido o de lo que yo misma esperaba. La coherencia interna es lo que me lleva a indagar y formarme para poder acompañar a otras personas a encontrar sus propios dones y talentos. Soy una mujer que siempre ve la cara oculta de las cosas, y eso me lleva a conseguir retos que creía inalcanzables. Entiendo la vida desde la comprensión del ser, siempre llevándola hacia un lugar de disfrute y alegría.
Empecé mi formación académica pensando en ser profesora de lengua castellana y me licencié en Filología Hispana. Pronto supe que la enseñanza clásica no formaba parte de lo que yo ansiaba. Sin embargo, con el tiempo y la experiencia que da el ver las cosas desde un lugar más amplio, comprendí como las palabras y las letras eran la clave de tantas otras facetas de mi trabajo de hoy en día. Donde hay palabra, hay pensamiento.
Quédate sin excusas y avanza, no hay nada más satisfactorio que ver brotar lo que llevamos dentro. Con valentía y libertad.
Crear un lugar seguro donde hablar y expresarse es indispensable para que una labor terapéutica dé sus frutos. La claridad mental sólo se puede lograr cuando se activa una escucha tranquila, pero a la vez que dinamice el ritmo de los pensamientos y así lograr salir del bucle mental.
Donde hay claridad, hay salida.
Mis valores y creencias son el motor de mi vida y el marco en el que me muevo. La autenticidad y la empatía son pilares que me sostienen. Creo en el poder de la conexión humana y en la importancia de escuchar a los demás. Para mí, cada persona es un universo único, lleno de historias y aprendizajes. Esta perspectiva me impulsa a ser una mejor acompañante en el proceso de autodescubrimiento. La honestidad y la vulnerabilidad son esenciales; aquí es donde realmente nace el crecimiento. Estoy comprometida con la transformación, tanto personal como de aquellos que buscan su propia evolución. Mi propósito es crear un espacio seguro donde la autenticidad florezca, porque sé que solo cuando nos permitimos ser quienes realmente somos, podemos avanzar hacia nuestras metas con confianza y alegría.
Mi nombre es Lucía. Soy una buscadora incansable. Construyo una mujer nueva cada día de mi vida comprendiendo paso a paso de que va esto de la conciencia de la que todos hablan. Me hice experta en torear a mi ego y en crecer en autoestima y valor.